Juana Luz Tobar Ortega

EN – Juana Luz Tobar Ortega is married to a U.S. citizen and is the mother of 4 children. Two of her children are U.S. citizens and the other two have DACA. Juana has been in sanctuary at St. Barnabas Church in Greensboro, North Carolina since spring of 2017. Before entering sanctuary, Juana was always her family’s main provider. She is the first person facing deportation in North Carolina to obtain sanctuary in a church. 

Juana fled Guatemala 25 years ago under the fear of violence, fleeing guerrillas who were threatening her. While she was seeking asylum in 1999, she left the United States without authorization from the government in order to care for her daughter in Guatemala who had a life-threatening condition. She later returned to the United States, where she was apprehended and deported before successfully re-entering without inspection in February 1999. The Board of Immigration Appeals denied her asylum claim in 2001.

In 2011, ICE detained Juana at her job at Sanger Enterprises, a textile company where she had worked for several years. After being detained for 8 days, ICE released Juana and placed her on an order of supervision, delaying her deportation every year. However, in 2017, ICE issued a final order of removal. In April 2017, during her routine immigration check-in, she was placed on an ankle monitoring bracelet and was ordered to leave the country by May 31. Juana was committed to staying with her family and entered sanctuary in May 2017. 

Her story is the inspiration behind “Santuario”, a documentary that has been featured in various film festivals around the nation.

ES – Juana Luz Tobar Ortega está casada con un ciudadano estadounidense y es madre de 4 hijos. Dos de sus hijos son ciudadanos estadounidenses y los otros dos tienen DACA. Juana ha estado en el santuario de la iglesia St. Barnabas en Greensboro, Carolina del Norte desde la primavera de 2017. Antes de ingresar al santuario, Juana siempre fue la principal proveedora de su familia. Ella es la primera persona en obtener refugio en una iglesia quien enfrenta la deportación en Carolina del Norte.

Juana huyó de Guatemala hace 25 años por miedo a la violencia, huyendo de las guerrillas que la amenazaban. Mientras buscaba asilo en 1999, salió de los Estados Unidos sin autorización del gobierno para cuidar de su hija en Guatemala, que tenía una condición que amenazaba su vida. Más tarde regresó a los Estados Unidos, donde fue detenida y deportada antes de volver a ingresar con éxito sin inspección en febrero de 1999. La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) denegó su solicitud de asilo en 2001.

En 2011, ICE detuvo a Juana en su trabajo en Sanger Enterprises, una empresa textil en la que había trabajado durante varios años. Después de estar detenida durante 8 días, ICE liberó a Juana y la puso bajo una orden de supervisión, retrasando su deportación cada año. Sin embargo, en 2017, ICE emitió una orden final de expulsión. En abril de 2017, durante su registro de inmigración de rutina, se le colocó un grillete en el tobillo y se le ordenó que saliera del país antes del 31 de mayo. Juana se comprometió a quedarse con su familia y entró al santuario en mayo de 2017.

Su historia es la inspiración detrás de “Santuario”, un documental que ha aparecido en varios festivales de cine de todo el país.